Una tradición alemana: Schultüten

(Korrektur mit meiner Lehrerin gemacht)

En Alemania tenemos la tradición de darles una „Schultüte“ a los niños y niñas cuando empiezan la escuela o mejor dicho: en su primer día en la escuela. En Alemania este primer día como alumno es un día muy importante. Normalmente los padres, pero más y más también los padrinos, los abuelos y otros miembros de la familia acompañan al nuevo alumno para celebrar su entrada a la escuela con una fiesta. Hoy en día hay usualmente una misa en la iglesa antes de una fiesta en la escuela. En mi región los padres de los alumnos de la segunda clase se encargan de hornear pasteles para los nuevos alumnos y sus familias y a menudo los alumnos de la segunda clase preparan algo como una función en la el aula para saludar a los nuevos niños y niñas.

Los nuevos alumnos reciben su Schultüte cuando salen de su casa. La Schultüte es un cono de cartulina lleno de golosinas o material escolar como lapiceros o borradores, pero está prohibido que los nuevos alumnos la abran antes de la celebración en la escuela: es una tradición que ellos abrean la Schultüte cuando vuelvan de su primer día en la escuela a casa, con solo la familia alrededor (es una tradición + Subjuntivo). De vez en cuando se puede también encontrar frutas secas, galletas, pequeños juguetes, pegatinas y cosas así en la Schultüte (yo por ejemplo recibí mis primeras propias llaves para nuestra casa con mi Schultüte).

La tradición de la Schultüte viene del este de Alemania, de los estados Thüringen y Sachsen. Los apuntes más mayores que nos hablan de esta tradición son del siglo XVIII. Obviamente los profesores solían darles una pequeña bolsa de azúcar a sus nuevos alumnos para saludarlos en su primer día a en la escuela. Solo un poco más adelante, los padres empezaron a decir a sus hijos que los profesores tienen tenían un Zuckertütenbaum (= un árbol de bolsas de azúcar) en su jardín – y por eso un sinónimo de Schultüte todavía es Zuckertüte. Tardó hasta la época de las cincuenta los cincuentas (immer maskulin, immer Plural) después de la segunda guerra mundial que esta tradición llegó  llegara a toda Alemania. Durante este tiempo la Schultüte creció hasta su tamaño actual.

La Schultüte sirve para darles algo dulce a los nuevos alumnos para dulcificar que entran a lo que llamamos „der Ernst des Lebens“, literalmente la severidad de la vida. Esta tradición nunca ha salido de los países donde se habla alemán y es solamente conocida en Alemania, Austria y una parte de Suiza.

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